miércoles, 3 de abril de 2013

Tareas pendientes de la futura oposición

Alguien, en el mundo del sarcasmo, podría aducir que la oposición tiene una sóla tarea pendiente: ganar; mas, para alcanzar esta última se deben crear las condiciones para que una eventual victoria opositora pueda darse, es decir, condiciones previas e imprescindibles para que la oposición pueda ganar en cualquier campo de la política: electoral, jurídico, diplomático, militar u otro. Desde el próximo 15-A esta deberá asumir, gane quien gane, nuevas tareas que deben priorizarse. He aquí mi opinión al respecto.  

Esas tareas podrían resumirse en el rescate de la vigencia de lo constitucional, y no nos referimos a lo cronológico sino a su validez y funcionamiento dentro de un Estado de Derechos que, cuando su Constitución es violada o se deja de lado impunemente, pierde su vigencia democrática. Tres tareas destacan por su pertinencia y prioridad: la desaparición de la MUD; el adecentamiento del poder judicial, especialmente lo que concierne al TSJ; y el rescate de la soberanía política, rendida con descaro a la Cuba castrista. Comentemos someramente cada una de ellas.   

DESAPARICIÓN DE LA MUD: La MUD se ha convertido en el principal obstáculo para alcanzar la unidad nacional opositora porque nació, y se le ha seguido considerando, como un acuerdo de y entre partidos de la Cuarta República para participar con mayor probabilidad de éxito en los sucesivos eventos electorales; de ahí que de cara a una unidad nacional presenta dos limitaciones importantes: no agrupa a las fuerzas independientes o no partidarias del viejo régimen, y circunscribe su acción opositora a la participación en los eventos electorales. La MUD debe desaparecer para dar paso a una unidad incluyente en ciudadanos y en la atención a la diversidad de problemas políticos.
  
ADECENTAMIENTO DEL TSJ: Todos los poderes han sido conculcados por el Ejecutivo, pero el que más afecta al sistema democrático es el TSJ porque está llamado a ser el “fiel de la balanza política”, es decir, dirime los asuntos controversiales intra y entre poderes; es el supra poder de los estados democráticos. En Venezuela este poder parece haber perdido su independencia frente al Ejecutivo; sus fallos siempre favorecen a éste, a veces en forma grotesca, como el dictado el 9-1-2013 con relación a la juramentación del Presidente electo; pero quizás lo más evidente en la sumisa relación de este poder frente al Gobierno es la tesis públicamente esgrimida por su presidenta abogando por la no independencia de los poderes públicos. Pues bien, mientras tengamos un TSJ subordinado al  gobernanta de turno  y una magistrada que le aplauda la gracia, nunca tendremos democracia de ningún tipo.

ENTREGA A CUBA DE NUESTRA SOBERANÍA POLÍTICA: Mucho se ha comentado el carácter sui géneris   de la ayuda económica que Venezuela presta a Cuba porque, a contracorriente de la práctica internacional, aquí el prestamista (acreedor) es quien cede o entrega soberanía política. La seguridad nacional  y otros servicios estratégicos como identificación, energía y comunicaciones parecen (no hay información disponible y creíble de parte del Gobierno) estar controlados por los cubanos; pero lo que sí quedó claro, dentro del denso misterio que generó la gravedad y muerte de Chávez, fue que en el proceso sucesoral se hizo evidente el poder político de los antillanos, al punto de que lograron imponer como sucesor al hombre de La Habana; impuesto por  Chávez, pero elegido por Fidel  porque, se presume,  era quien más garantizaba la continuidad de la ayuda económica a la isla; aspecto que no se discute después de oírlo cantar La Bayamesa. 

Estas tres condiciones someramente comentadas no son las únicas a ser atendidas para deshacer los entuertos del chavismo, pero son  prioritarias, especialmente la que refiere a la unidad nacional pues las otras dos (y todas las demás) dependen de la consecución de ésta. No importa quien gane la elección del 14-A la oposición está obligada a atacar estos problemas, so pena de renunciar a vivir en democracia. Un TSJ como el actual es una vergüenza; y una relación como la que nos impone el gobierno cubano es indigna y humillante. La nueva oposición (incluyente y diversificada) necesita de un piso político, contribuye a labrarlo yendo a votar el 14-4-2013.


César Villarroel Castillo 

1 comentario:

  1. Felicitaciones César, la tecnología ayuda a compartir e interactuar

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